Big jet plane


Ella dijo: “Hola señor, encantada de conocerlo”
Quiero abrazarla, quiero besarla
ella olía a margaritas, ella olía a margaritas
ella me vuelve loco, me vuelve loco
Voy a llevarla de paseo en un gran avión reactor
Voy a llevarla de paseo en un gran avión reactor
Eh, eh... Sí, sí

Sé mi amante, mi dama del río
pero ¿puedo llevarte... llevarte más arriba?
Voy a llevarla de paseo en un gran avión reactor
Voy a llevarla de paseo en un gran avión reactor
Voy a llevarla de paseo en un gran avión reactor
Voy a llevarla de paseo en un gran avión reactor

¡Eh, eh! Sí, sí... Sí, sí... Sí, sí

Voy a abrazarte, voy a besarte entre mis brazos
Voy a alejarte del dolor
Voy a abrazarte, voy a besarte entre mis brazos
Voy a alejarte del dolo
Voy a llevarla de paseo en un gran avión reactor
Voy a llevarla de paseo en un gran avión reactor
Voy a llevarla de paseo en un gran avión reactor
Voy a llevarla de paseo en un gran avión reactor 

¡Eh, eh! Sí, sí... Sí, sí... Sí, sí








Chiste

EL DIARIO DE ELLA 

El sábado por la noche lo encontré raro. 
Habíamos quedado en encontrarnos en un bar para tomar una copa. Estuve toda la tarde de compras con unas amigas y pensé que era culpa mía porque llegué con un poco de retraso a mi 
cita, pero él no hizo ningún comentario. 
La conversación no era muy animada, así que le propuse ir a un lugar más íntimo para poder charlar más tranquilamente. Fuimos a un restaurante y él se seguía portando de 
forma extraña. Estaba como ausente. 
Intenté que se animara y empecé a pensar si sería por culpa mía o por cualquier otra cosa. Le pregunté y me dijo que no tenía que ver conmigo. Pero no me quedé muy convencida. En el camino para casa, en el coche, le dije que lo quería mucho y él se limitó a pasarme el brazo por los hombros, sin contestarme. 
No sé cómo explicar su actitud, porque no me dijo que él también me quería, no dijo nada y yo estaba cada vez más preocupada. Llegamos por fin a casa y en ese momento pensé que quería dejarme. Por eso intenté hacerle hablar, pero encendió la tele y se puso a mirarla con aire distante, como haciéndome ver que todo había terminado entre nosotros. 
Por fin desistí y le dije que me iba a la cama. 
Más o menos diez minutos más tarde, él vino también y, para mi sorpresa, correspondió a mis caricias e hicimos el amor. Pero seguía teniendo un aire distraído. Después quise afrontar la situación, hablar con él cuanto antes, pero se quedó dormido. Empecé a llorar y lloré hasta quedarme adormecida. Ya no sé qué hacer. 
Estoy casi segura de que sus pensamientos están con otra. 
Mi vida es un autentico infierno 




EL DIARIO DE ÉL 

Ayer perdió el Barza. Al menos eché un polvo.


Caída libre


Sentir adrenalina,
bajar del cielo tan rápidamente como has subido, estremecerte de terror, rozar el cielo con tus manos, hablar con las nubes, experiencias únicas, una y otra vez, sentir volar, sentir subir, y volver a sentir caer, a millones de metros, igual que un ave rapaz, abrir los brazos y sentir comerte el mundo, cerrar lo ojos, intentar abrirlos y ver el mundo a tu alrededor intentando no sentir miedo, pánico, esperanza de llegar vivo y salvo.
Todas estas sensaciones se reducen a 3 segundos, sí,
si somos capaces de sentir.


Sujeta mi mano

"Muchas relaciones humanas son como los dedos entrelazados de dos manos. 
Nuestra soledad nos hace adherirnos unos a otros. 
Este mutuo aferramiento nos hace sufrir mucho, porque no nos quita la soledad. 
Cuanto más fuerte sea el intento, mayor será nuestra desesperación en el fracaso.
Muchas de estas relaciones 'entrelazadas' terminan rompiéndose porque suelen convertirse en relaciones sofocantes y opresoras.
Las relaciones humanas deberían ser como dos manos unidas en oración.
Podemos apartarnos sin dejar de tocarnos con las puntas de los dedos.
Pueden crear un espacio entre ellas, un hogar, un lugar donde estar seguros.
Las relaciones fieles.
A veces las manos unidas, a veces el roce no es total, las separa una cierta distancia. Se mueven, separándose o acercándose, pero nunca pierden el contacto. Siguen sabiendo que un día estuvieron ahí y que volverán".
Una mañana me levante como cualquier otra, sin imaginarme que algo nuevo me estaba apunto de suceder esa misma noche ... "el que espera desespera" , pero "el que es paciente, consigue todo lo que se merece". 

                Se llama felicidad